Luigi Alfonso encontró en un oficio poco convencional una oportunidad para desarrollar su talento y generar sus propios ingresos. Su pasión por los animales lo llevó a especializarse en una técnica que combina conocimientos, paciencia y precisión.
Con apenas 17 años, Luigi Alfonso se abre camino en el mundo del emprendimiento a través de una actividad poco habitual en Paraguay: la taxidermia, una técnica que permite conservar animales fallecidos manteniendo su apariencia natural. Lo que comenzó como una curiosidad se convirtió en una oportunidad para desarrollar habilidades, generar ingresos y construir un futuro profesional.
Su interés por este oficio nació en 2023, durante una visita al Jardín Botánico de Asunción, donde trabaja su padre. Allí tuvo la oportunidad de conocer a un especialista en taxidermia y observar de cerca el proceso de conservación de animales, una experiencia que despertó su entusiasmo por aprender.
Desde entonces, comenzó a dedicar sus sábados y vacaciones a adquirir conocimientos y practicar diferentes técnicas. Posteriormente, amplió su aprendizaje con profesionales vinculados a la Universidad Nacional de Asunción (UNA) y una especialista taiwanesa a quien conoció en la ciudad de Pilar.
De la curiosidad a una oportunidad de negocio
Sus primeros trabajos fueron realizados con animales encontrados sin vida y ejemplares proporcionados por veterinarias. A medida que perfeccionaba sus habilidades, comenzaron a surgir pedidos de personas interesadas en conservar a sus mascotas fallecidas.
De esta manera, Luigi encontró una oportunidad para generar sus propios ingresos, que también le permitieron invertir en herramientas y materiales necesarios para continuar desarrollando su actividad.
Actualmente, realiza trabajos con diferentes especies, principalmente gatos, perros y aves. Según relató al diario Crónica, uno de sus encargos alcanzó aproximadamente G. 700.000, aunque el costo varía de acuerdo con el tamaño del animal y la complejidad del procedimiento.
Un oficio con valor educativo y científico
Más allá de su potencial como actividad económica, la taxidermia también desempeña un papel importante en la conservación de ejemplares destinados a museos, instituciones educativas y espacios de investigación.
A través de esta técnica es posible preservar las características físicas de distintas especies, facilitando su observación y contribuyendo al conocimiento de la fauna.
En Paraguay, instituciones como Itaipú Binacional cuentan con colecciones de animales taxidermizados utilizadas para la educación ambiental y la divulgación de la biodiversidad.
En esa misma línea, Luigi también aporta parte de sus trabajos al Jardín Botánico de Asunción. Según comentó, aproximadamente la mitad de los ejemplares que prepara son donados a esta institución, mientras que los demás corresponden a pedidos particulares.
Un talento joven con grandes aspiraciones
Aunque todavía cursa sus estudios secundarios, Luigi tiene claras sus aspiraciones profesionales. Su objetivo es continuar perfeccionándose y, en el futuro, trabajar en un museo dedicado a la conservación y exhibición de animales.
Entre sus principales sueños se encuentra la posibilidad de desempeñarse en el museo de Itaipú o en el propio Jardín Botánico, donde descubrió su interés por esta disciplina.
Con el acompañamiento de su familia y la experiencia que continúa adquiriendo, el joven busca consolidar su camino en un oficio que requiere dedicación, conocimientos especializados y constante aprendizaje.
La historia de Luigi refleja cómo una pasión puede transformarse en una oportunidad de emprendimiento desde temprana edad, demostrando que el talento juvenil también encuentra espacio en actividades poco convencionales.










